sábado, 6 de febrero de 2016


¿Simplemente un sueño?
He soñado que era una península .Una península rodeada de "istmos",es decir ,parte de la gente con

quien trato, me relaciono, tropiezo ,me cruzo...,están inmersos en un mar de materialismo,de egoísmo

de consumismo ,de escepticismo, ateísmo, erotismo y otros ismos de tal estilo.También había otro "istmo"

un istmo de tierra firme,de peña, consistente, que me unía a un continente llamado Cristo.

Las olas del mar me embestían una y otra vez, y los flujos y reflujos inundaban parte de mi ser,

tentaciones que venían y se iban intentando llevarse algo, aunque fuera cuatro granos de arena

en cada marea.Si miraba hacia el continente ,me llenaba la esperanza de que aquel istmo de roca

firme no me soltaría ,no se rompería, no me abandonaría. Pero si mi atención se dirigía hacia

los trescientos grados restantes, me invadía una sensación de estar a merced de los caprichos

del mar.

De repente se desencadenó una terrible tormenta.Las olas se hicieron gigantes mientras subía y subía 

una pleamar interminable. El rompiente destrozaba la costa, la hacía añicos y se llevaba los cascotes

junto con la arena que desaparecía bajo el agua. Angustiado veía que el mar avanzaba lentamente

engullía la tierra sin piedad, no se tomaba respiro en su caminar, sin que yo, indefenso, pudiera

detener mi pronta desaparición .Miré al istmo ,como casi para despedirme,¿dónde estaba mi

esperanza? Vi más allá el Continente y casi sin voz me salió un débil: ¡Ayuda ,Señor¡.

Inesperadamente ,sentí que mis entrañas ardían ,de ellas salía fuego, fuego vivo, y desgarrándose

el corazón de la península se abrió brecha de donde empezaron a fluir torrentes de lava en todas

direcciones. La lava,al contactar con el agua, se endurecía ,rocas duras que plantaban cara y

obligaban a las olas a retroceder y parte de ellas a esfumarse en el aire. La lucha era terrible,

atroz, por más empeñado que estuviera el mar en avanzar, más torrentes de nueva energia

incandescente se derramaban del cráter que ahora formaba una montaña invencible.

Abrí los ojos, el mar estaba en calma. La península se había consolidado ,había crecido en

extensión y altura. El istmo se había ensanchado de tal forma ,que casi ya me consideraba continente.

Entonces comprendí el salmo "Señor, tú eres mi Roca,mi salvación "

Una mirada al crucifijo con unas breves palabras."No dejes de mandarme tu gracia,Señor".




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